Luego de haber sufrido suficiente con el frio y nieve en Füssen, partimos esa tarde para Munich para lo que sería la última parada de nuestro tour por Baviera. No fue un viaje largo, y realmente estabamos listos para descansar un poco la cual era un poco la idea de llegar a Munich temprano. Para esa estadía, nos esperaba el Hilton de Munich donde había conseguido muy buena tarifa aunque este hotel quedaba un poco fuera del centro. De todas formas, se vía conveniente para nosotros con los perros ya que quedaba alado de un parque grande.
Llegamos sin problemas temprano en la tarde del domingo de Pascua y después del mega esfuerzo que fue subida al castillo en Füssen, estabamos muertos! Bajamos a picar algo en uno de los restaurantes del hotel y después, era hora de una merecida siesta! jaja Nos íbamos a quedar dos noches en Munich y teníamos tiempo para ver la ciudad, pero en ese momento no había mejor opción que tirarse en esa deliciosa cama y coger un 5.
Al despertar, o más bien cuanod nuestros estómagos nos despertaron, era hora de ir al centro a comer algo y darnos nuestra vueltita de reconocimiento. Para cenar, se nos antojo una hamburguesa de Hard Rock Cafe después de varios días comiendo comida alemana…jaja. Y debo decir que fue una de las mejores decisiones culinarias del viaje ya que las hamburguesas estuvieron deliciosas y ni decir de los refrescos! Bien alimentados, salimos a dar nuestra vuelta para bajar la comida pero leve ya que el plan era turistear el día siguiente desde temprano.
Descansamos super bien en el hotel, ni decir del desayuno delicioso tipo americano del Hilton, y estábamos listos para patear calle! Y para nuestro delirio y el de los perros, nos tocó un hermoso día (aunque frio). Esta imagen lo dice todo…
Con tantas caminadas con lluvia y nieve, hasta los perros estaban felices de ver el Sol aunque estoy seguro que más felices estaban desde la comodidad de su habitación…jaja.
Salimos entonces al centro y empezó el turisteo desde la Plaza del Ayuntamiento de la ciudad…
De ahí, seguimos el tour por varias atracciones y parques que se encontraban en el centro.
Para almorzar, fuimos a la Taberna de Franziskaner que es una de las cervezas más famosas de Baviera y era nuestra idea picar algo ya que esa noche nos esperaba una cena pesada. Bueno, terminamos pidiendo una picada de chorizos que estaban deliciosos y ni decir de la mostaza del lugar! Por supuesto, con la bebida local!
Aprovechando que el día estaba bonito, decimos salir del centro para ir en carro al estadio de futbol del famoso Bayern Munich, el hermoso estadio, Allianz Arena. Lastimosamente al llegar al estadio no pudimos hacer el tour ya que no dejaban entrar con los perros, pero lo gracioso fue que Picasso de todas formas se pegó esta orinada dentro del estadio en venganza…ajaja. De todas formas, valió la pena la vista por fuera y pudimos entrar aunque sea para dar unos vistazos.
Por último, decidimos regresar al hotel para dejar a los perros en la habitación para poder regresar al centro y visitar el Palacio de los Reyes de Baviera, el Residenz. Hicimos nuestro tour flash del palacio, el cual definitivamente valió la pena visitar…
Y para cerrar con broche de oro nuestra visita a Munich, esa última noche fuimos a cenar al famoso Hofbräuhaus que es una institución de la ciudad! Una enorme taberna baviera, casi que parece un estadio de lo grande que es donde miles de personas noche tras noche llena su interior para disfrutar sus enormes y famosas cervezas, como también su comida típica regional. Luego de hacer nuestra fila para que nos sentaran, llego el momento mágico y empezó una noche inolvidable de nuestro viaje…
Las cervezas no solo enormes, sino que verdaderamente deliciosas y la comida debo decir que no estaba nada mal!
Y después de más de un litro de cerveza y comida que puede uno esperar?
Mentira, faltaba el postre!! jaja más cerveza por favor!
Una noche muy divertida, no sólo por la experiencia en sí, sino que también le sumaba al ambiente decenas de italianos que habían en la taberna ya que habían invadido Munich esos días para el juego que había el día siguiente entre Juventus y Bayern Munchen. Lo cómico era que estos italianos no paraban de cantar en toda la noche y por supuesto los alemanes no se quedaban atrás asi que había un ambiente muy animado! Y le sumas a eso la banda de música alemana que tocaba, definitivamente que fue una excelente noche…y Jesly ya era una hincha más de Juventus…jaja
Un gran final para un excelente viaje el cual nunca olvidaremos y que gustosamente repetiríamos.





















































Feb 21, 2014 @ 22:30:21
Hahaha con eso del super desayuno del Hilton me hiciste recordar a la muchacha de la estqcion de huevos…aun esta repartiendo omelettes y huevos fritos creo! Hahaha