El tramo hacia Rothenburg ob der Tauber fue realmente hermoso y no decepcionó con las expectativas que teníamos del viaje, es más, las superó. Y no sólo los paisajes hermosos que delaitaban nuestro recorrido, sino que nos encontramos con el hecho de que seguir la ruta del Romantic Strasse era una completa aventura! Digo esto porque muchas veces en el camino no aparecía señalización de la ruta y era fácil a veces desviarse, especialmente cuando pasabas algunos pueblos. Así que con la ayuda de mi excelente copilota Jesly, resultaba toda una aventura seguir la ruta sin desviarnos, y cuando eso pasaba, la tarea de encontrar la ruta devuelta! Sinceramente, lo hizo emocionante o por lo menos asi empezaba…
El tramo hacia Rothenburg como mencioné era simplemente hermoso, y nos llevó por un valle que rodeaba el Rio Tauber hasta llegar a nuestro destino. Si bien es cierto que había leido lo suficiente sobre esta ciudad para tener buenas expectativas de ella, cuando llegamos estas fueron fácilmente superadas! Una hermosa ciudad medieval, completamente amurallada con vistas hermsoas del valle del Tauber. No sólo eso, sino dentro casitas hermosas y coloridas estilo alemanas que le daban magia a la ciudad!
Entramos por una de las torres de la ciudad amurallada y llegamos sin problema a nuestro hotel, el Romantik Hotel Markusturm (www.markusturm.de) que era una antiguo puesto adunarero de la ciudad. Un hotel que era literalmente una postal…
Hicimos el check-in y fueron tan amables que me enseñaron dos cuartos para que nosotros escogieramos cual preferíamos, y escogímos uno que era más grande y espacioso. El viaje empezaba bien! Luego, fuimos a darnos nuestras vueltas por el pueblo para aprovechar el tiempo ya que solo estaríamos una noche ahí…
Dimos nuestras vueltas por casi toda la ciudad ya que era pequeña y acogedora, y aprovechamos también para disfrutar las vistas del valle…
De ahí regresamos al hotel ya que hacía su frio y era hora de un “refresco” jeje. Igual, hicimos reservación para cenar en el hotel ya que se veía muy bueno el restaurante y no decepcionó. Comimos muy rico, disfrutamos unas buenas cervezas alemanas, y después nos dimos una vuelta de noche por el pueblo para bajar la comida y pasear a los perros. El día siguiente, sabado 30 de marzo era el cumpleaños de Jesly y decidimos aprovechar la mañana para visitar la muralla de la ciudad y un museo de tortura medieval.
Aquí algunas fotos de la muralla que cuidaba la ciudad…
Y por supuesto que los guardianes de la ciudad también…
Por último, hicimos el check-out del hotel, dejamos las maletas y los perros en el carro y fuimos corriendo al Museo de torturas mediavales que era muy recomendado. Lastimosamente, los perros no podían entrar asi que los dejamos en el carro que no estaba lejos e hicimos un tour relámpago del museo para no dejarlos solo mucho tiempo. Estuvo bien interesante la verdad aunque asustados de como se castigaba a la gente, hasta por bochinche! Por ejemplo, si te encontraban culpable de esta difamando o mentiroso, te ponían tu mascara para ridiculizarte como éstas:
Sin embargo, eran diferentes máscaras para los diferentes crímenes…no está mal la idea no? jaja
Igual otras medidas para crímenes más fuertes:
Cabe mencionar que esta ciudad era consideraba por los Nazis como una joya ya que supuestamente albergaba la raza perfecta de alemanes. Cuando los Aliados empezaron su avance hasta esa ciudad y estaban a punto de bombardearla, los oficiales Nazis prefirieron rendirse y entregar la ciudad para evitar que esta fuera destruida y se rindieron. En fin, quedó una ciudad medieval entera sin daños algunos de la guerra.
Fue una excelente sorpresa esta ciudad, y un destino que felizmente repetiríamos si tuvieramos la oportunidad! Regresamos al carro y era hora de seguir nuestra ruta…





































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