Cuando Jesly y yo planeamos este viaje, una de las claves era saber donde íbamos a pasar Año Nuevo. Ya habíamos acordado pasar Navidad con Isa y Nacho, y quedaba ver donde recibiríamos el 2014. Bueno, no fue muy difícil decidir que Barcelona sería el lugar ideal para esto. Tomando en cuenta esto, y el hecho de que quería pasar varios días ahí, opté por buscar un muy buen hotel que estuviera cerca de la playa, y que tuviera actividades para Año Nuevo. Y fue así que encontré el Hotel W cerca del área de la Barcaloneta. Es más, no hay hotel mas de playa que ese que está junto al mar y sinceramente en foto se veía espectacular. Algo así no llama la atención?

La decisión fue fácil…
Sabiendo lo que nos esperaba y que pasaríamos cuatro noches ahí, llegamos en la tarde del sábado 28 a tempranas horas de la tarde. Llegamos fácil en carro y desde que entras al lobby de este hotel, sabes que estás en otra categoría de hotel. Obvio, siempre que viajamos buscamos opciones económicas y yo el agente de viajes frustrado me obsesiono leyendo reviews de hoteles en booking.com para poder siempre encontrar buenos hoteles a buenos precios. En este caso, era nuestro regalo de fin de año, así que opté por primera vez en escoger un hotel 5 estrellas para disfrutar a lo grande el cierre del año. De vez en cuando uno puede darse un lujo no?
Uno pregunta a veces que tanta es la diferencia en un hotel de 5 estrellas, y de veras que lo sientes apenas entras como mencioné anteriormente. Entramos al lobby y fue enseguida un trato VIP el cual fue un verdadero gusto para iniciar la experiencia. Haciendo el check-inn, el muchacho holandés que nos atendió super amable, incluso me comentó que había estado en Bocas del Toro hace unos meses y había quedado fascinado. Y si bien el servicio en recepción en general en los hoteles es bueno, creo que lo que hizo ver que estabas en otro nivel de hotel fue cuando nos pregunta si queríamos algo para nuestro perros y saca un menú o brochure de servicios que ofrecían para mascotas en el hotel! Jesly y yo solo nos reíamos de esto, ya que ofrecían de todo, desde peluquería hasta servicio de caminarlos jaja. Nosotros terminamos solo optando por unas camitas y bolsas para sus necesidades jajaa.
Una vez registrados, era hora de ir a nuestra habitación y aunque nos esperábamos una locura de vista, creo que nuestras expectativas se quedaron cortas en lo bonito que en vida real estaba el cuarto y con al atardecer, ufff que vista!

Esa primera noche, decidimos curiosamente ir a comer al Hard Rock Cafe ya que teníamos antojo de una buena hamburguesa después de casi una semana viajando por Francia y España. Llegamos temprano en la noche ya que siempre hay que esperar para que te den una mesa en estos restaurantes, pero por suerte conseguimos lugar en el bar mientras esperábamos. Dos “Estrellas” y una limonada después, llegó la hora de comer. Pedimos unos nachos de entrada y cuando llegaron, nos asustamos por lo grande que estaban y aun faltaban nuestras hamburguesas. Le metimos duro, pero dejamos espacio para el plato principal que la verdad no estuvieron nada especial. Pero bueno, había que complacer el antojo y misión cumplida. Ya después caminamos un poco por la Rambla (que es la calle turistica principal como mencioné en mi entrada de Tarragona), y para el hotel a descansar.
El día siguiente, me levante temprano para disfrutar una deliciosa corrida por la playa aprovechando la ubicación tan privilegiada de nuestro hotel. Mis buenos 8kms completados, era hora de ir por un buen desayuno, el cual no tenía duda de que lo fuera. Y no decepcionó! El hotel tenía dos restaurantes para el desayuno, y optamos por uno en el segundo piso que supuestamente tenía mejor vista al mar. Un buffet enorme, lleno de todo tipo de frutas, panes, carnes, en fin todo lo que uno puede desear para un desayuno! Bien alimentados, era hora de empezar nuestro turismo de la hermosa Barcelona…
Como contábamos con tres días para disfrutar la ciudad, optamos como inicio caminar por la ciudad antigua, o Barri Gotic ya que tenía una ruta para esto en mi libro de Lonely Planet. La idea era abarcar lo más posible a pie ese dia y tomar el turibus el día siguiente más temprano ya Barcelona es una ciudad grande con mucho que ver. Empezamos en la Plaza de Catalunya que es como el mero centro de la ciudad como indicaba el libro. Desde ahí, vimos también donde se montaba uno al turibus y quedamos asustados cuando vimos una fila kilométrica para entrar a estos. Sin duda pensamos que teníamos que madrugar el día siguiente para evitar eso…
Según el libro, el recorrido era de casi 4km, el cual se completaba en hora y media. Bueno, eso me imagino si uno iba pisa y corre, pero nosotros fuimos relax y sin apuros. El tema también es como estábamos con los perros esto también te limita en cuanto a los lugares que podemos visitar. De todas formas, ellos nos hacen disfrutar el recorrido y da risa ver como llaman la atención. Más de un turista les tomó fotos y Benito por supuesto robando show…
En fin, el recorrido nos llevó por La Rambla al Mercado de la Boquería que estaba cerrado ese domingo, el Palau Güell, que es una de las primeras obras de Gaudí, y entramos después al Barri Goti hasta llegar a la Catedral. Aquí algunas fotos del recorrido…

















Una de las paradas de este recorrido era el Museo de Picasso el cual sabíamos que no podíamos visitar por estar con los perros, pero queríamos por lo menos tomar una foto de Picasso en “su museo” jeje. Bueno, esto fue tarea imposible ya que la fila y el gentío era taaaan grande para entrar al Museo, que ni pudimos acercarnos a este. Era claro entonces que la ciudad de Barcelona estaba repleta de turistas para Año Nuevo y tendríamos que adaptar nuestra estrategia para lidiar con esto. De todas formas, podemos decir que encontramos la calle de Picasso..jeje



Casi completada la ruta, era hora de comer y empezamos a darle vuelta a la ruleta rusa que resultó escoger restaurantes en Barcelona. Terminamos escogiendo uno que por fuera se veía bien, con comida libanesa y con mucha gente. No recuerdo el nombre ni quiero recordarlo ya que fue bastante mediocre la experiencia. Por suerte, pedí un arroz negro que estaba bueno, pero el resto de la comida mía y de Jesly tirando para mala. Lo triste fue que salimos de ahí y nos topamos con el Mercado de Santa Caterina que no solo se veía bonito, sino que había sido muy recomendado por Isabel. Yo de tonto me fui por lo conveniente que estaba en el camino, cuando debí seguir consejos de Isabel (y Jesly que me lo recordó). Casi lloro cuando vi la gente sentaba comiendo afuera del Mercado en restaurantes contiguos al lugar que servían mariscos frescos…aún tengo la imagen en mi cabeza de unos calamares que vi que le sirvieron a unos señores en una mesa…sniff sniff.
Ni modo, seguimos el camino y nos dirigimos al Parc de la Ciutadella que era una atracción que no conocía yo de mis visitas anteriores a Barcelona y donde los perros podían caminar tranquilos sin preocuparse de que los pisaran. Estaba muy bonito el parque y definitivamente valió la pena verlo. Aquí algunas fotos de este:




Ya después con el cansancio pegando, nos trasladamos hacia el barrio de L’Eixample que es el distrito modernista de Barcelona donde se encuentran los sitios turísticos más importantes de la ciudad probablemente. Llegamos al Paseo de Gracia y caminamos esta avenida hasta llegar a la Casa Milá o más bien La Pedrera, para apreciar las locuras de Gaudí.

Después seguimos caminando hacia la otra casa famosa diseñada por Gaudí, la Casa Batlló y varias otras con el estilo modernista catalán…


Una vez concluida el recorrido por el Paseo de Gracia, era hora de descansar un poco y nos dirigimos al hotel. Ese domingo era el último juego de Pittsburgh probablemente de la temporada y a las 7pm tenía cita con la computadora…jeje. Disfrute mi juego con un vinito, y decidimos después cenar en uno de los restaurantes del hotel (ya que habían varios). En vista de que el antojo de comida libanesa fue un fracaso al mediodía, Jesly me convenció pedir hummus de entrada y estuvo delicioso. De plato principal ambos fuimos por un pescado que estuvo muy bueno también. Regresamos al cuarto y nos pusimos a ver el juego de KC vs San Diego para ver si Pittsburgh se metía en los play-offs y me quedé dormido. Lo gracioso fue que de repente me levanta Jesly para decirme que Kansas City iba a patear un FG para ganar el juego (y clasificaba Pittsburgh) y brinqué de la cama para ver esto…solo para decepcionarme cuando fallo el pendejo! Jaja Pero bueno, muy orgulloso que Jesly estuviera pendiente del tema y gracias a ella pude ver ese final, aunque fue amargo!
El día siguiente, un poco trasnochados desayunamos temprano y salimos para la Plaza de Catalunya para tomar el turibus. Llegamos como a las 10:00am y ya había un poco de fila para el siguiente bus. Como realmente queríamos usar el bus como transporte para llegar a varios sitios turísticos importantes, era nuestra intención bajarnos en varias paradas y luego continuar el recorrido en otros buses. Bueno, nos dimos cuenta rápidamente que esto no iba a ser tan fácil.
Una de las primeras paradas del bus a la cual nos íbamos a bajar era el Parc Güell, y al llegar ahí, vimos cómo había desde temprano fila para montarse devuelta al bus. Ni modo, nos bajamos y nos dirigimos la parque que es una de las obras principales de Gaudi, incluso Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Llegamos y nos encontramos que ahora cobran para entrar al parque cuando esto no era así antes de lo que me acordaba. Es más, era algo reciente ya nos informaron que apenas unos meses habían comenzado a cobrar para entrar…
Bueno, no quedo otra que hacer nuestro filón, comprar boleto el cual era válido para entrar en una hora! Es decir, que teníamos que esperar casi una hora para poder entrar al parque…definitivamente que no empezaba bien la cosa. Nos dimos nuestra vuelta, fuimos al baño, etc. y otra fila para esperar la hora de entrada. Ya cuando por fin entramos, creo que toda la magia del parque se nos había ido. De todas formas, aprovechamos, dimos nuestra vuelta en el con los perros y listo. Hora de irnos a esperar nuestro bus ya que de seguro tendríamos que esperar con la cantidad de gente que había en Barcelona. Y en efecto, fue así… Aquí les comparto varias fotos del Parc Güell.


Esperamos nuestra media hora más o menos para montarnos en otro bus y estaba repleto. Ya el hambre empezaba a molestar, y ni siquiera podíamos estar arriba del turibus cosa que no ayudaba a apreciar el recorrido. En el plan original, teníamos pensado parar en el Nou Camp para visitar el estadio del mejor club de futbol del mundo, pero que va, otro filón nos hubiera esperado y con el hambre, optamos simplemente ver todo desde el bus. Tomó varias paradas poder sentarnos arriba, y cuando lo hicimos, no fue mucho lo que esperamos para bajarnos y buscar algo de comer.

Nos bajamos donde empezamos, en la Plaza Catalunya y se nos ocurrió buscar un lugar para comer pastas. Había mucha hambre y teníamos mucho tiempo sin comer comida italiana así que consulté mis libros y fuimos en búsqueda de un restaurante italiano. Cuando por fin llegamos, estaba cerrado! La amargazón pegó, y el cerebro no comenzó a funcionar bien y terminé escogiendo un pequeño lugar que estaba cerca que se llamaba El Bitxo! Y vaya bicho raro fue eso! Jajaja Era un lugar bien pequeño y cuando entramos super bien, un menú extenso y el dueño muy amable. Pero cuando fui al baño y veo que su cocina solo contaba con un microondas, ya la cosa empezó a tornarse fea. Papas a la brava malísimas que eran vil papas pequeñas sancochadas ( o más bien recalentadas en microondas) con una salsa picante. La salsa no estaba mala, pero las papas no inspiraban mucho. El resto ni vale la pena mencionar, lo único si que comimos mal! MUY MAL! Después de ahí salimos huyendo y quien aparece enseguida, el bendito Mercado de Santa Caterina! PLOP! Debo decir que aquí fallé durísimo como guía, y algo como eso no se podía repetir. O eso espero! Jaja
Cansados, mal alimentados y amargados, lo mejor era ir a nuestro palacio cerca al mar para subir los ánimos. Llegamos al hotel y fuimos directo al restaurante de tapas que tenían del Chef Carles Abellan llamado Bravo24 y aquí enseguida cambió el humor. Unas tapitas y unas canitas despés, todo quedo olvidado…Eso sí, con las ganas de comer algo italiano de cena, fuimos a preguntar al Concierge, y este nos ayudó muchísimo a escoger un buen lugar. Llamo a varios restaurantes para buscar mesa y todo cerrado hasta que terminó enviándonos a uno alado del hotel que se llamaba Mamarosa Beach.
Para esa cena, queríamos usar el regalito que me enviaron mis padres de Navidad asi que nos emperifollamos, y salimos en date a comer rico esa noche. El lugar muy bonito alado de la playa, y casi que teníamos el restaurante para nosotros. Fue un servicio VIP el que nos dieron, comimos delicioso y puedo decir que comí el carpaccio de pulpo más rico que me he comido en mi vida! Estaba fenomenal…y para rematar, una parrillada mixta de mariscos que me dio mi “tatequieto”. En fin, una hermosa velada en la penúltima noche del 2013 gracias a mis papás. Devuelta, gracias!

Al regresar al hotel, decidimos darnos una vuelta por la discoteca o Club llamada Eclipse que quedaba en el piso 26 para ver que tal. La vista impresionante, el ambiente un poco muy “wannabe chic” para nuestro gusto, pero fue como ir a un desfile de modas de mujeres desesperadas por atención y de hombres ansiosos de dársela. Como todo, parte de la experiecia…

El 31 de diciembre, último día del año, me desperté temprano para darme mi corridita por Barcelona y terminar el año con broche de oro. Una vez regresé al hotel, desperté a la reina y nos fuimos a desayunar esta vez en otro restaurante del hotel. Este estaba hasta mejor que el otro que habíamos utilizado los días anteriores asi que un buen desayuno fue digerido. El plan para ese día era cogerlo relax y disfrutar el hotel al máximo, al punto de que coordinamos citas en el Spa para terminar el año relajados…jeje. A Jesly le conseguí un masaje para embarazadas seguido por su manicure y pedicure, mientras que yo opté un facial con masaje relajador. Solamente salimos un rato a hacer unas compras al centro, y regresamos al hotel para nuestras citas.




Como las citas de Jesly eran antes que la mía, aproveché para darme mis vueltas por el Hotel y tomar algunas fotos del area que se prestaban para esto. Una vez terminado, regresó el hambre y fui a comer a Segafredo que quedaba alado del hotel y que tenía un menú “light” a vísperas del Año Nuevo. Me comí una deliciosa ensalada caprese y unos calamares a la parrilla, con una refrescante cervecita para cerrar el año bien. Me di unas vueltas más por el área y llegó la hora de mi masaje. Lo bueno también era que podía utilizar las facilidades del Spa antes de mi cita asi que fui directo al jacuzzi el cual casi me pone a dormir jajaaja. Luego, un delicioso masaje y estaba listo para recibir el 2014!
Esa noche, teníamos reservaciones en el Restaurante Salt del Hotel donde nos esperaba una riquísima cena en un ambiente super chic y hermoso. La cena empezaba con aperitivos en un Champagne Bar mientras degustábamos varias picadas que nos traían sin parar los meseros. Fueron tantas, que me empecé a preocupar ya que la cena consistía de varios platos y casi que nos querían llenar antes de sentarnos. Por suerte no fue el caso y tuvimos una hermosa velada. Y bueno, acercándose la medianoche, empezaba a ponerse el ambiente festivo en el hotel.











Una vez completada la cena, faltaban pocos minutos para que llegara el Año Nuevo asi que fuimos a una de las fiestas privadas del Hotel y nos preparámos para recibir el 2014! Y bueno, no nos podemos quejar, fue algo hermoso desde tan privilegiado lugar ver el despliegue de fuegos artificiales…


Pocos minutos después, decidimos irnos para el cuarto a revisar como estaban los perros ya que los fuegos artificiales siempre los asusta y esos perros si han quedado contentos de vernos! jaja Igual seguimos la fiesta pero esta vez privada y familiar desde nuestra hermosa recámara.

Amanecimos en el 2014 y despertábamos con la triste realidad de que nos íbamos de nuestro hermoso hotel.

Sólamente quedaba desayunar, empacar y partir a nuestro siguiente destino, pero haciendo una parada antes en la Iglesia de la Sagrada Familia de Gaudí que no habíamos podido visitar antes.

Y apesar de ser 1 de enero y de que llegamos como a las 11:30am, la fila para entrar era enorme y solamente pudimos apreciar la Iglesia desde afuera. Una halucinante creación de Gaudí que lleva más de 100 años en construcción la cual esperan completar para el 2026 supuestamente. Sin embargo, creo que esto pueda tomar más tiempo ya que aún le faltan varias torres y detalles para completar. Lo cierto es que es una obra impresionante…
Sin más que ver, era hora de seguir nuestra ruta y ahora devuelta a Francia a la ciudad medival de Carcassonne. Nos íbamos tristes de dejar el Sol y playa en España, pero como verán, nos esperaba una excelente ciudad digna de descubrir…
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